#yomequedoencasa: Día 58, 59, ¡60! Qué se dice pronto.

Día 58. Casi 60. Casi 2 meses de encierro. ¿Has conseguido ya mirarte con amabilidad? ¿Bailarte el agua? ¿Susurrarte palabras amables después de haber rebuscado en tu interior?

¿O como siempre has andado como pollo sin cabeza dejándote olvidada en el último lugar de este confinamiento obligado?

Hoy me he encontrado un ratito con el baile de @crisfit.es. Me convalida por dos fiestas por lo menos. ¡Qué bien sienta bailar y dejar fluir el cuerpo! Notarse, entrar en movimiento, soltar lastre… Nota mental: Creo que tengo que obligarme a encontrarme más… ¿Os encontráis a veces? ¿O tenéis la sensación de no haber aprovechado el tiempo para nada más que para sobrevivir -que no es poco-?

Entiéndase sobrevivir como pasar los días con la mejor energía posible.
En una casa con hijos y teletrabajadores el día ideal sería…

Levantarse con buena cara para hacer el día fácil a todo el mundo, incluida tú.

Desayunar sano, abundante y en buena compañía. Primer contacto.

Dar los buenos días con palabras amables para todos. Y organizarse sin entrar en crisis mundial ni en un pozo de agobios.

Trabajar, estudiar, descansar, seguir, sonreír…

Comer en casa, recién hecho, cocinado con amor, siempre…

Pausa. Pensar en la vida que pasa. Enviar un emoji a alguien a quien quieres.

Seguir. Que cada cosa sea hecha con mimo y sirva para aprender algo.  Pasear. Siguiendo las normas. Y disfrutar de la hora de libertad con responsabilidad.

Aplausos y momento vecinal.

Cenar juntos y valorar el día. Contarse cosas de la vida.

Leer, ver una peli, darse un arrumacos, dormir.

Propósito de semana nueva: encontrarme, ser amable conmigo misma y BAILAR.

59… Llueve y el mundo está en calma

Día 59 confinados. Llueve. Hay silencio en el barrio. Las calles no están llenas de gente paseando y de algún modo eso me relaja. Iba a leer el diario, pero antes me he dicho que no hacía falta preocuparse y enfadarse de antemano.

Así que no sé si empezar por tomar un té y comer una naranja, por acabar la novela que estoy leyendo o por probar los lápices acuareables con el libro de mandalas. Creo que de todo un poco. Que el domingo sirva para darnos un respiro.

PD: Vale. Luego me informo y leo diarios. Prometido.

60, que se dice pronto

60.
Se dice pronto.
60 días. Viendo la vida pasar desde la ventana o el balcón. Aprendiendo a tener miedo de la gente, del acercamiento.

60 días de guantes, mascarillas, colas en silencio recelosas.

60 días y parece que ahora la calle es un lugar hostil.

60 días de mirar de reojo a quienes crees que te están poniendo en riesgo por “no hacerlo bien”. A veces siento como si una nueva radicalidad naciera en mí, o blanco o negro… Y luego recuerdo que no tengo ni idea. Ni de sus vidas ni de sus circunstancias ni de porqué se acercan demasiado o van de dos en dos o salen con niños en horarios que no tocan… Me digo que hay padres solteros o viudas o… que no tienen con quién dejar a los niños mientras compran.  Hijos con autismo o hiperactividad que necesitan aire. Abuelas que viven solas y van a comprar diez veces al día para no volverse locas de soledad. Personas que no tienen mascarillas o guantes porque no las encuevtran. Gente que se acerca demasiado porque no lo puede evitar o porque es dura de oído o porque calcular dos metros a ojo de buen cubero no es facil.

Pero parapetada tras mi mascarilla y mis guantes, paso miedo, y me da rabia cuando creo que alguien no actúa bien, y me voy enfadado por dentro porque está cuenta se me hace algo pesada ya pero no le veo mucho cambio en el futuro próximo… Y la gente como si nada u yo con este nuevo miedo a la economía y la salud y el todo que me tiene un poco baja de moral, a ratos. Porque estos 60 días son eso, a ratos bien, a ratos muy bien incluso, a ratos plof, a ratos puf, a ratos grrrrr.

Tengo una vecina con coronavirus. Después de un mes encerrada a cal y canto ha ido a peor y está ingresada. La puerta de su casa está cerrada. Desde mi ventana azul veo las persianas echadas y su marido no asoma ni para ir a por el pan o para tirar la basura. Me produce desasosiego, me digo que quizá esté enfermo él también… 60 dias.
Me regaño a mí misma diciéndome que de esta solo salimos con empatía, con comprensión, juntos. Sobretodo juntos.

60. Que se dice pronto.


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