Miradas sin postureo: la belleza está en quién mira.

*Día 11: miradas (sin postureo)* Mis hijos son guapos. Lo digo yo que soy su madre y les miro con la objetividad del cariño. Pero, ¡qué feos les da por salir en las fotos, leñe!

Es ver una cámara y contraposar, poner caras raras, desternillarse juntos a ver quién gana a muecas y tonterías. “Hay que pillarlos al natural, sin que de den cuenta“. Pero es que esta sarta de jijis y jajas destroza fotos también son parte de su naturalidad (ahora, veremos de adolescentes y con sus propios perfiles en redes sociales).

Mi abuela, que después de la lavadora y el teléfono consideraba la cámara de fotos el invento del siglo XX, se ponía de los nervios cuando al revelar el carrete conseguía una ristra de retratos de lo absurdo y muecas de todo tipo. Renegando de familia ponía las fotos “bien” en primorosos álbumes que ahora son un tesoro familiar. Y esas fotos feas… Esas fotos las descartaba en una caja de zapatos para recuerdos vergonzantes y se cobraba su venganza sacando todas las fotos desastre en los cincuenta o sesenta cumpleaños respectivos. A mi madre no le hacía gracia, pero yo lo disfrutaba de lo lindo.

Pero ahora que tenemos móviles, píxeles, megas de nubes de fotos que jamás se imprimen y redes sociales, ya no hay que descartar y seleccionar tanto. Y de pronto me digo que estas fotos raras de miradas desviadas, risas exageradas, muecas afeantes y anécdotas cotidianas también tienen cabida en los recuerdos. Que los recuerdos no tienen porqué ser tesoros de poses bonitas y situaciones ideales. Basta con que sean reales y nos devuelvan un poco de lo que en su momento sentimos ante aquella situación.

Así que mis hijos, que son guapos, salen feos y atontolinados. Y a mi estás fotos me provocan ternura, risa y vergüenza a partes iguales. Como cuando las he hecho esta mañana en un derroche de sinceridad fotográfica. ¿Y sabéis qué? Que es un bonito recuerdo de complicidad, de la felicidad de las pequeñas cosas, de mañanas llenas de bromas y risas y guiños entre gemelos. Y finalmente, resulta que salen guapísimos, como son. Porqué la belleza está en los ojos de quien mira.

¿Cómo vas de belleza en tu mirada?
¿Miras bonito?


11/29 #febrerosinedulcorantes


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